En el año 1603 el primer
shôgun perteneciente al clan Tokugawa unificó Japón bajo un mismo
gobierno terminando con un largo periodo de guerras civiles. Una de las
primeras medidas que tomó fue el sometimiento de los diferentes daimyo
(señores feudales) a un mando centralizado que se situaría en Edo
(actual Tôkyô) y en el que deberían pasar un periodo determinado de
tiempo al año, además de dejar como rehenes a sus mujeres e hijos.
La segunda medida, fue cerrar las fronteras de
Japón a cualquier influencia exterior, no se podía entrar al país pero
tampoco se podía salir. Salvo la excepción de la isla de Dejima en
Nagasaki. De allí solamente podían entrar y salir occidentales con un
salvoconducto especial.
Esta situación se mantuvo hasta el 8 de Julio de
1853, en que el comodoro de la marina estadounidense Matthew Calbraith
Perry entró en la bahía de Sagami y fondeó su escuadrón de 4 buques de
guerra pesados en el puerto de Uraya. Consigo traía una carta para el
emperador de parte del presidente de los Estados Unidos en que planteaba
una protesta formal ante el trato recibido por los náufragos de barcos
mercantes procedentes de su país y solicitando permiso para que tanto
los barcos comerciales como de guerra pudieran abastecerse en tierras
japonesas durante sus trayectos.
En esto consistió el famoso incidente de los
"barcos negros" de Perry. Los japoneses se quedaron anonadados ante la
maravilla de aquellos barcos enormes que despedían largas y espesas
columnas de humo. Hasta aquel momento Japón desconocía el uso de la
máquina de vapor y todo el desarrollo que ello implicaba.
Barcos negros de Perry y junko japonés (dibujo
sacado de las láminas que hizo el artista que viajó con el comodoro)
Así las cosas, en 1854 Perry volvió a las costas
japonesas para firmar el tratado de Kamagawa que permitía a los
marineros bajo bandera de Estados Unidos utilizar las costas japonesas y
comerciar con el país. En años posteriores otras naciones occidentales
lograron también su derecho a comerciar con Japón, etc...
Sin embargo los japoneses habían aprendido algo
de la experiencia de sus vecinos en el continente, y era que no se
podían dejar "conquistar" comercial y políticamente por los
occidentales, si no quería terminar esclavizados como el pueblo chino
(guerra del opio, etc..).
La llegada de Perry y la conciencia de muchos
japoneses de que había que comenzar a modernizar el país para ponerse a
nivel internacional provocaron el inicio de la decadencia del shogunato,
el periodo llamado Bakumatsu
幕末
que significa "fin del shogunato".
Si algo caracteriza a este periodo entre la
llegada de Perry y el comienzo de la era Meiji es la abundancia de
corrientes ideológicas, Japón era un verdadero hervidero de tendencias y
posturas, todas ellas buenas y todas ellas viables. Sin embargo había
dos que englobaban a la mayoría de población:
por un lado los tradicionalistas que pretendían
expulsar a todos los extranjeros ("bárbaros" un buen momento para
utilizar esa palabra que dice tanto como es "gaijin") del país y
continuar con la política de cierre de fronteras, por otro lado los que
consideraban que había que aprender de los occidentales porque un
enfrentamiento directo con ellos llevaría a la derrota total, una vez
entrenados y con los medios técnicos de los "bárbaros" la expulsión
sería fácil.
Este tipo de ideologías se llamaron "sonno-joi"
(fidelidad al emperador, expulsión de los bárbaros), un sentimiento
nacionalista extremo que tenía como figura representativa al emperador.
Y muchos ahora estaréis diciendo, pero...¿acaso
pintaba algo el emperador? ¿no era el shogun el máximo poder?
Efectivamente el shôgun era el máximo poder
político-militar, pero el poder ideológico-religioso era el emperador,
relegado a su jaula de oro en Kyôto rodeado de sus cortesanos y sin otra
ocupación que mantener a los dioses shinto favorables a los japoneses
realizando las ceremonias necesarias y entregándose en los enormes
tiempos libres, a la práctica de las artes más refinadas. Así pues los
movimientos nacionalistas fijaron su interés en el emperador como figura
viviente del espíritu japonés ,más allá de lo humano y cercano a lo
divino, la divinidad y legitimidad del poder de los dioses japoneses que
tantas veces en forma de Kami-kaze (viento divino) había salvado a la
nación japonesa de las invasiones del continente.
El país era una olla a presión, así que el shôgun
decidió algo inaudito para la época, se dispuso a viajar a Kyôto para
entrevistarse con el emperador y comunicarle los tratados comerciales
firmados tanto con Estados Unidos como con las otras naciones
extranjeras.
Como comprenderéis esto provocó un movimiento
inesperado de samurai hacia la antigua capital dispuestos a proteger al
emperador y al shôgun de posibles ataques, enrolados en grupos
nacionalistas de diferentes ideologías algunas bastante radicales y
peligrosas.
Aquí es donde tenemos que detenernos un momento y
analizar un poco este tema de los samurai que parten hacia Kyôtô.
Supongo que todos sabéis que un samurai debía su fidelidad al jefe de su
clan, eso es básico. Sin embargo entre el propio estamento guerrero
había samurai de 1ª categoría y samurai de 2ª e incluso de 3ª categoría.
El señor daba una paga conforme a la categoría que se tenía dentro del
clan, podían ser descendientes de hijos terceros, cuartos o quintos de
grandes señores, pero claro... su línea de sucesión se había ido
diluyendo con el paso de los siglos y apenas les quedaba su "orgullo" y
una paga bastante escasa (esto se ve muy bien en "Tasogare seibei" alias
"Twilight samurai").
Samurais y sus armas y aspecto de un samurai de
inferior categoría:
Si bien para un samurai de primera categoría
(manos derechas del daimyô etc..) abandonar a su señor era una gran
traición que inmediatamente les convertía en rônin sin honor ni orgullo,
para estos otros samurai de segunda, con apenas un sueldo ni ropa con
qué vestir dignamente, la oportunidad de "dejar colgado" al daimyô y
poder ganar algo en tiempos de inestabilidad era una especie de
"Dorado". Así que el país se lleno de grupos de samurai que habían
abandonado a su clan para convertirse en "rônin" o "rôshi" (samurai sin
señor), que se instalaron en Kyôtô y que eran una fuente de problemas
constante, porque provocaban enfrentamientos, duelos y asesinatos
haciendo de la hermosa ciudad un lugar sin ley, donde la sangre teñía
las calles todos los días.
El bakufu (gobierno militar del shôgun) vio con
muy malos ojos a estos grupos armados fuera de control y decidió que
había que aprovechar la fuerza de estos guerreros en su propio
beneficio, así que formó las "roshi-tai" que englobaban a estos samurai
sin señor bajo el mando de un samurai que servía al shôgun directamente.
Para ingresar había que pasar un examen de habilidad con la espada, era
el año 1863.
Eventos históricos
Bakumatsu
o “Fin del bakufu” (1850-1868)
Guerra de Boshin
(1868-1869), o la Guerra del año del Dragón:
Batalla de Ueno (Shôgi-tai)
Batalla de Goryôkaku (1869)
Purga de Ansei (1858-1860)
El Guarda de Palacio: Ii Naosuke (1815-1860), su hija es la madre
del Emperador Meiji.
Rônin, un
samurai sin clan, y por lo tanto ambulante.
Samurai,
es un término que se deriva de la palabra “saburahi” que significa
“servir”.
Shinsengumi
(新撰組) significa literalmente, “escuadra o unidad nueva”, formada por
13 miembros de los Rōshigumi(浪士組) o
“defensores de Kyoto”. (Los Rôshigumi fueron una banda de
234 rônin defensores del Shogunato Tokugawa). Los Shinsengumi
consistían de tres facciones, según el nombre de su fundador:
Serizawa, Kondō, y Tomouchi. La facción de Okita y Hijikata es la
formada por Kondō Isami.
Su estructura militar fue la siguiente:
Comandante: Kondō Isami
Secretario General y Vice-Comandante: Yamanami Keisuke
Vice-Comandante: Hijikata Toshizō
Consejero Militar:
Ito Kashitarō Okita Souji fue uno de los 10 capitanes de tropa.
De interés general
Honoríficos como -san, -sama, -dono o el uso de
“Sensei”
Grado de respeto inscrito en el japonés y su
traducción al castellano